

Las liebres y los zorros cambian el pelaje en invierno. Se les vuelve blanco.
Las personas no cambian de color, en invierno, pero sí cambian al envejecer. El pelo se vuelve gris o blanco. Gracias a su pelo, los canijos pueden parecer más altos. Y los altos, más canijos. Con ilustraciones muy claras. Muy buena combinación de humor y aprendizaje.